
Chiquilla mía
Chiquilla mía,
tú que comienzas a explorar la vida
Y a ver el mundo desde
el ángulo de tu adolescencia
Tú que muy pronto partirás del nido
para poder llegar a la cúspide
de tu propio destino
Hoy te escribo estas lineas
sin dejar transcurrir un día más.
Es tan difícil mirarte a los ojos
y aceptar que muy pronto serás toda una mujer
Quisiera haber podido detener el tiempo
y dejarlo sellado para siempre en tu niñez
Algún día llegarás a ser madre
Y tu corazón sentirá ésta nostalgia
que hoy está sintiendo mi alma.
Al permitirte volar libremente
no indica que te esté perdiendo
Solo el tiempo se roba tu encanto de niña
Y en retorno te premia
con el primor de ser una linda jovencita.
A tus dieciséis primaveras te escribo
Te escribo estas lineas con amor infinito
Para cuando seas toda una mujer las leas
Y recuerdes lo que hoy a sus 36 años de vida
te ha escrito tu madre querida.
Al firmamento le robaré una estrella
Del cielo infinito atraparé su luz
Y si algún día tu vida oscurece
mi estrella de amor te alumbrará
con su maravillosa luz.
Tulipanes y lirios
sembraré para ti chiquilla
Y un juramento de amor incondicional
grabaré en el libro de tu existencia hija;
para que en el otoño gris de mis días finales
yo saboree los laureles de tu gran victoria
Y así decir que el sacrificio que hoy he hecho
por tu gran ausencia,
no ha sido en vano porque te haz transformado
en mujer de bien.
Al buen creador enmendaré tus pasos
para que él te guíe por un buen sendero
Y si algún día te encuentras perdida y sola
regresa a casa
que yo siempre te protegeré mi niña.
Te quiero ¡¡¡ mucho !!! Iris Moncerrath
Mi linda princesita.
Marzo/8/2005
Palabras del alma
Martha Humphrey
Derechos reservados©
servido por Martha
1 comentario
compártelo
Para ti,hija mía
Hija mía,anoche cuando dormías plácidamente sentí la necesidad de observarte en tu sueño,te mirabas tan tierna reposando en tu lecho que me fue inevitable no observarte.Allí,en la intimidad de tu alcoba tu madre contempló con admiración tu fresco y delicado rostro,y de pronto llegó a mi mente el bello recuerdo de cuando por primera vez te arrullé con alegría entre mis brazos...
Aún recuerdo esa inmensa alegría que en mi pecho no cabía cuando por primera vez,vi,
tu pequeño cuerpecito envuelto en una sabanita color rosado.Así,y por primera vez,tu madre te estrechó entre sus brazos con un amor tan grande como el infinito.Te recuerdo tan pequeñita,y te mirabas tan frágil,viéndote así me despertabas una gran ternura.Luego,tomé tus exquisitas manos entre las mías,eran tan pequeñas que se asemejaban a las manos de una muñeca.Estreché tu diminuto cuerpecito junto al mío con gran delicadeza una y otra vez,realmente me parecías tan delicada,y siendo tan pequeñita el palpitar de tu corazón se escuchaba tan fuerte sobre mi pecho,ese palpitar que me hizo estremecer de emoción porque me había convertido en tu madre.
Al contemplar a mi pequeña muñeca no pude contenerme,la emoción embargó mi pecho
y lloré de alegría.Recuerdo que solia admirar hasta tu más ruidoso llanto,para mí fuiste como un encanto,ese encanto que solo se siente al dar a luz a un hijo.
Entre felicidad,llantos y alegría,transcurrieron los años,y tuve la dicha de escuchar
tus primeras palabras,y vi con orgullo tus primeros pasos.También recuerdo que escuché
con infinita alegría tu sonrisa,esa sonrisa bella y cristalina que para mis oídos fueron como una bella melodía.Recuerdo también cuando por primera vez te llevé al colegio y en tu pequeño rostro vi reflejado el temor,pero al mirarte directamente a los ojos tú pudiste comprender que no había nada que temer,y allí te quedaste quietecita con tu maestra que te sonrió dulcemente invitándote a pasar al salón de clases.
Entre juegos de niña,entre risas y llantos,te vi crecer con mucho encanto.
Seguí contemplando tu sueño mientras dormías plácidamente y luego me pregunte...
¿Por qué el tiempo tuvo que transcurrir con tanta prisa?
Disfruté mucho tus años de niña y todos los años que han pasado desde que llegaste a mi vida,mi linda princesita.
Hija mía,anoche cuando dormías me di cuenta que muy pronto serás toda una mujer y la tristeza invadió mi alma porque muy pronto te irás de mi lado para formar tu propia vida
y realizarte como mujer.Me es muy difícil de aceptar que desde que llegaste a este mundo ya han pasado más de xv años,pero no importa,tú siempre serás mi niña,mi dulce y tierna niña,esa pequeña niña que un día llegó para invadir de felicidad mi corazón.Esa pequeña niña que un día estreché con gran ternura entre mis brazos.
Yo siempre he tratado de ser una buena madre para ti,y espero que cuando te cases y formes tu propia familia también trates de ser una buena madre para tus hijos.Recuerda,tu padre y yo,te hemos inculcado las buenas costumbres para que un día hagas lo mismo con tus vástagos.
Hija mía,disculpame si al contarte todo esto mis ojos se nublan por el llanto,no deseo intristecerte,solo quería que supieras que anoche al observarte dormir recordé de nuevo tu niñez.Recordé con gran ternura a mi pequeña niña,esa nena linda,la cual un día estreché
con admiración y ternura entre mis brazos.
¡Te quiero mucho hija mía!
Mi linda princesita.
Palabras del alma
ago/24/2005
Martha Humphrey
Derechos reservados©


servido por Martha
37 comentarios
compártelo
Hija mía...
¿No te has dado cuenta que tu rebeldía me lastima?
¿Acaso no te has dado cuenta que me desgarras el alma cada vez que te riño porqué has faltado a la escuela?
¿Y no te has puesto a pensar
que tus palabras al contestarme son muy hirientes?
Últimamente solo quieres salir a divertirte,
sin darte cuenta que tu futuro a estas alturas
no es muy halagüeño.

Te amo hija mía
y solo quiero que seas una mujer de bien.
Ya no faltes a clases,
te falta muy poco para que termines el grado 12,
termina tus estudios,
ya después habrá tiempo para que goces la vida.
Deja las malas compañías
que las fiestas nocturnas nada bueno dejan.

Hija mía,
tu mal comportamiento me esta lastimando el alma,
¿qué ha pasado contigo?
apenas este verano pasado todo iba muy bien.
Trabajaste arduamente en lo que tu querías hacer
y yo me sentía muy orgullosa de ti
¿Por qué ese cambio tan súbito?...

Tu sueño era ser una gran oficial
y tenias en mente combatir el crimen
¿Dónde ha quedado esa aspiración chiquilla mía?
Con lágrimas en los ojos te digo,
que si no cambias tu forma de ser
seras tú
quien terminara en la oficina de un policía.

Aún no es muy tarde
para que enmiendes tus actos Iris Moncerrath,
deja la rebeldía atrás
que nada bueno te esta dejando.
Tu prioridad debería de ser tu educación,
los novios pueden venir después.

Yo nunca te he reprochado nada,
ni a ti,ni a tus hermanos,
pero este día hija mía
te confesare algo.
Yo he sacrificado mi vida por ustedes,
he sido muy infeliz solo para que tú
y tus hermanos tuvieran un hogar feliz...

Por favor no me hagas esto,
yo por ustedes lo he dado todo
y lo único que me ha mantenido en pie
es la felicidad de ustedes.
Verlos crecer y saber
que tendrán un futuro feliz
es mi sueño mas grande;

No destruyas con tu obstinación
mi felicidad ni la tuya,
todavía estas a tiempo
para que logres todas tus metas,
no permitas que las malas compañías te derroten,
tú siempre has sido líder,
¡¡¡levantate!!!,
deja a un lado tu soberbia
y demuestrame que aún lo eres
De lo contrario,
seras una mujer con un futuro muy gris
Y el día de mañana te arrepentirás
por no haber escuchado a tus padres.

Hija mía,
tu rebeldía me esta ¡¡¡destrozando!!!
Antes eramos buenas amigas,
y el día de hoy
estamos distanciadas por tu sublevación
¿Acaso no te has dado cuenta
que tu mal comportamiento
me esta desgarrando a pausas el alma?

¡¡¡Cambia!!! ¡¡¡Cambia!!!
por favor tu forma de ser
Yo lo único que deseo
es que seas una mujer de bien
Y si te lo propones
tú podrás realizar
todas tus metas
Aún estas a tiempo para que domines
esa rebeldía
que nos hace tan ¡¡¡infeliz!!!
Palabras del alma
Nov/26/2006
Martha Humphrey
Derechos reservados©
servido por Martha
4 comentarios
compártelo

Chiquilla mía
Chiquilla mía,
tú que comienzas a explorar la vida
Y a ver el mundo desde
el ángulo de tu adolescencia
Tú que muy pronto partirás del nido
para poder llegar a la cúspide
de tu propio destino
Hoy te escribo estas lineas
sin dejar transcurrir un día más.
Es tan difícil mirarte a los ojos
y aceptar que muy pronto serás toda una mujer
Quisiera haber podido detener el tiempo
y dejarlo sellado para siempre en tu niñez
Algún día llegarás a ser madre
Y tu corazón sentirá ésta nostalgia
que hoy está sintiendo mi alma.
Al permitirte volar libremente
no indica que te esté perdiendo
Solo el tiempo se roba tu encanto de niña
Y en retorno te premia
con el primor de ser una linda jovencita.
A tus dieciséis primaveras te escribo
Te escribo estas lineas con amor infinito
Para cuando seas toda una mujer las leas
Y recuerdes lo que hoy a sus 36 años de vida
te ha escrito tu madre querida.
Al firmamento le robaré una estrella
Del cielo infinito atraparé su luz
Y si algún día tu vida oscurece
mi estrella de amor te alumbrará
con su maravillosa luz.
Tulipanes y lirios
sembraré para ti chiquilla
Y un juramento de amor incondicional
grabaré en el libro de tu existencia hija;
para que en el otoño gris de mis días finales
yo saboree los laureles de tu gran victoria
Y así decir que el sacrificio que hoy he hecho
por tu gran ausencia,
no ha sido en vano porque te haz transformado
en mujer de bien.
Al buen creador enmendaré tus pasos
para que él te guíe por un buen sendero
Y si algún día te encuentras perdida y sola
regresa a casa
que yo siempre te protegeré mi niña.
Te quiero ¡¡¡ mucho !!! Iris Moncerrath
Mi linda princesita.
Marzo/8/2005
Palabras del alma
Martha Humphrey
Derechos reservados©
servido por Martha
3 comentarios
compártelo
Tu padre y yo,
hoy te queremos decir
lo que significas
en nuestras vidas.
Fuiste engendrado por amor
y desde el momento en que Dios
te dio la vida,desde ese momento
pasaste a ser parte de nuestro ser.

Poco a poco
fuiste creciendo en mi vientre,
te alimentaste de mi sangre
y cada vez que sentía
un pequeño movimiento tuyo
colmabas mi corazón de alegría.

Ahora que ya naciste
¡me siento muy dichosa!
porque ya puedo acariciar
tus pequeñas manos
y puedo escuchar tu llanto.

Hoy puedo ver tu dulce rostro
y decirte mirándote fijamente a los ojos
¿Pequeño mío,que te deparara el destino?
¿Como sera el sendero
que tiene Dios para ti marcado?
¿Seras un hombre de provecho?
¿Seras un triunfador en la vida?
¿Derramaras lágrimas de tristeza,
o la sonrisa dibujara siempre en tu rostro?

Hijo mio,
adivinar tu destino quisiera
y si en tu destino
el dolor y la tristeza viera,
yo con gusto daría mi vida
para que el dolor y la tristeza,
en tu vida jamas existiera;

No te puedo decir con exactitud
lo que Dios tiene deparado para ti,
lo único que te puedo decir,es,
que tratare de ser siempre
una buena madre para ti.

Te inculcare las buenas costumbres,
y te daré mucho amor
Para que en la vida
amor le des a los demás.
Te inculcare todos los
buenos sentimientos,
Para que mañana
seas un hombre de bien.

Y le pediré a Dios
que siempre vele por ti,
Para que mañana
tú puedas velar por mi.

Tal vez algún día
pueda escuchar de tus labios
un sincero agradecimiento,
diciéndome de corazón,
¡gracias madre mía!
¡gracias! por haberme
hecho un hombre de bien.
Y ese día,me sentiré la madre
mas orgullosa del mundo
porque diré,que tu padre y yo
te educamos bien.

Hijo mio,ama a Dios
por sobre todas las cosas,
¡amalo siempre!
Porque gracias a él
hoy te puedo expresar
lo que mi corazón por ti siente.

¡Te amo con todo mi corazón!
Adrian Willian Humphrey
Palabras del alma
Dic/10/2002
Martha Humphrey
Derechos reservados©
servido por Martha
11 comentarios
compártelo
Para ti,hija mía
Hija mía,anoche cuando dormías plácidamente sentí la necesidad de observarte en tu sueño,te mirabas tan tierna reposando en tu lecho que me fue inevitable no observarte.Allí,en la intimidad de tu alcoba tu madre contempló con admiración tu fresco y delicado rostro,y de pronto llegó a mi mente el bello recuerdo de cuando por primera vez te arrullé con alegría entre mis brazos...
Aún recuerdo esa inmensa alegría que en mi pecho no cabía cuando por primera vez,vi,
tu pequeño cuerpecito envuelto en una sabanita color rosado.Así,y por primera vez,tu madre te estrechó entre sus brazos con un amor tan grande como el infinito.Te recuerdo tan pequeñita,y te mirabas tan frágil,viéndote así me despertabas una gran ternura.Luego,tomé tus exquisitas manos entre las mías,eran tan pequeñas que se asemejaban a las manos de una muñeca.Estreché tu diminuto cuerpecito junto al mío con gran delicadeza una y otra vez,realmente me parecías tan delicada,y siendo tan pequeñita el palpitar de tu corazón se escuchaba tan fuerte sobre mi pecho,ese palpitar que me hizo estremecer de emoción porque me había convertido en tu madre.
Al contemplar a mi pequeña muñeca no pude contenerme,la emoción embargó mi pecho
y lloré de alegría.Recuerdo que solia admirar hasta tu más ruidoso llanto,para mí fuiste como un encanto,ese encanto que solo se siente al dar a luz a un hijo.
Entre felicidad,llantos y alegría,transcurrieron los años,y tuve la dicha de escuchar
tus primeras palabras,y vi con orgullo tus primeros pasos.También recuerdo que escuché
con infinita alegría tu sonrisa,esa sonrisa bella y cristalina que para mis oídos fueron como una bella melodía.Recuerdo también cuando por primera vez te llevé al colegio y en tu pequeño rostro vi reflejado el temor,pero al mirarte directamente a los ojos tú pudiste comprender que no había nada que temer,y allí te quedaste quietecita con tu maestra que te sonrió dulcemente invitándote a pasar al salón de clases.
Entre juegos de niña,entre risas y llantos,te vi crecer con mucho encanto.
Seguí contemplando tu sueño mientras dormías plácidamente y luego me pregunte...
¿Por qué el tiempo tuvo que transcurrir con tanta prisa?
Disfruté mucho tus años de niña y todos los años que han pasado desde que llegaste a mi vida,mi linda princesita.
Hija mía,anoche cuando dormías me di cuenta que muy pronto serás toda una mujer y la tristeza invadió mi alma porque muy pronto te irás de mi lado para formar tu propia vida
y realizarte como mujer.Me es muy difícil de aceptar que desde que llegaste a este mundo ya han pasado más de xv años,pero no importa,tú siempre serás mi niña,mi dulce y tierna niña,esa pequeña niña que un día llegó para invadir de felicidad mi corazón.Esa pequeña niña que un día estreché con gran ternura entre mis brazos.
Yo siempre he tratado de ser una buena madre para ti,y espero que cuando te cases y formes tu propia familia también trates de ser una buena madre para tus hijos.Recuerda,tu padre y yo,te hemos inculcado las buenas costumbres para que un día hagas lo mismo con tus vástagos.
Hija mía,disculpame si al contarte todo esto mis ojos se nublan por el llanto,no deseo intristecerte,solo quería que supieras que anoche al observarte dormir recordé de nuevo tu niñez.Recordé con gran ternura a mi pequeña niña,esa nena linda,la cual un día estreché
con admiración y ternura entre mis brazos.
¡Te quiero mucho hija mía!
Mi linda princesita.
Palabras del alma
ago/24/2005
Martha Humphrey
Derechos reservados©


servido por Martha
91 comentarios
compártelo