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La Coctelera

Palabras del alma Y música de hoy Y siempre

¡Bienvenidos a palabras del alma! Un lugar donde los sentimientos se han transformado en letras

Categoría: Palabras de una madre para sus hijos

5 Junio 2013

Mi niña


Mi niña

De niña a mujer ha pasado,
la hija del alma mía
Única flor en mi huerto,
que vino a alegrarme la vida.

Veinticuatro abriles han pasado
Desde que estuvo segura
en mi vientre
Colorida flor en capullo,
ella es mi más grande orgullo.

De niña me dio su alegría
Liberó mis pesares
con su encanto
Ella es mi niña querida,
aunque ya sea una mujer.

¡Le amo con toda mi alma!
Y me duele el corazón
cuando ella sufre
Quisiera protegerla siempre,
de todo lo que la daña.

De niña a mujer ha pasado,
la hija del alma mía
Única flor en mi huerto,
que vino a alegrarme los días.

Palabras del alma

Junio/ 05/ 2013/

5:30 PM

Martha Humphrey
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10 Septiembre 2012

Hijo mío


Hijo mío
 

Hijo mío, tu padre y yo,
hoy te queremos decir
lo que significas
en nuestras vidas.
Fuiste engendrado con amor
y desde el momento en que Dios
te dio la vida, desde ese momento
pasaste a ser parte de nuestro ser.

Poco a poco
fuiste creciendo en mi vientre,
te alimentaste de mi sangre
y cada vez que sentía
un pequeño movimiento tuyo
colmabas mi corazón de alegría.

Ahora que ya naciste
¡me siento muy dichosa!
porque ya puedo acariciar
tus pequeñas manos
y puedo escuchar tu llanto.

Hoy puedo ver tu dulce rostro
y decirte mirándote fijamente a los ojos
¿Pequeño mío, qué te deparará el destino?
¿Cómo será el sendero
que Dios te tiene marcado?
¿Serás un hombre de provecho?
¿Serás un triunfador en la vida?
¿Derramarás lágrimas de tristeza,
o la sonrisa dibujará siempre en tu rostro?

Hijo mío,
adivinar tu destino quisiera
y si en tu destino
el dolor y la tristeza existiere,
yo con gusto daría mi vida
para que el dolor y la tristeza,
jamás exista en tu vida;

Mi pequeño angelito,
yo no te puedo decir con exactitud
lo que Dios tiene deparado para ti,
lo único que te puedo decir, es,
que trataré de ser siempre
una buena madre para ti.

Te inculcaré buenas costumbres
y te daré mucho amor
Para que en la vida
puedas compartir ese amor
con tus semejantes.

Te inculcaré buenos sentimientos
para que mañana
seas un hombre de bien;
y le pediré a Dios
que siempre vele por ti,
para que mañana
tú puedas velar por tus hijos.

Tal vez algún día
pueda escuchar de tus labios
un sincero agradecimiento
diciéndome de todo corazón,
¡gracias madre mía!
¡gracias! por haberme
hecho un hombre de bien.

Ese día me sentiré la madre
más orgullosa del mundo
porque podré decir
que tu padre y yo
te educamos bien.

Hijo mío, ama a Dios
por sobre todas las cosas,
¡amalo siempre!
Porque gracias a Èl,
hoy te puedo expresar
lo que mi corazón
de madre siente por ti.
¡Te amo con toda mi alma!
Adrián Willian Humphrey.

Palabras del alma

Martha Humphrey
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10 Septiembre 2012

Carta de amor para mi hijo


Hijo mío, ¿cuántos años han pasado desde el día en que naciste?...
De eso ya han pasado más de veinte años, veinte largos años que se han ido en un suspiro, ¡qué rápido pasa el tiempo!, y recuerdo como si fuese ayer el día en que naciste, ese día 11 de junio del año 1986, con tu nacimiento me hiciste muy feliz. Tu alumbramiento no fue nada fácil, y creo que por ser mi primogénito tu llegada a éste mundo fue un tanto difícil para mí, porque anunciaste tu nacimiento con dos días de anticipación; yo era apenas una adolescente de 17 años y estaba temerosa por la experiencia próxima de tu parto, un parto que se tornó muy arduo, porque tú no tenias prisa en nacer, y por dos días sudé, sangré y lloré, esperando a que tú te decidieras a salir de mi vientre. Quizás allí te sentías seguro y por eso no querías dejar ese lugar tan cálido y confortable. Sudé copiosamente por los dolores del parto, y sangré, porque eras mi primer hijo y según mi madre venias en un parto seco; y mis lágrimas fueron de angustia porque temía perderte, estabas tan próximo a nacer y la idea de perderte me angustiaba el alma. Sufrí dos días antes de tu nacimiento y las fuerzas ya estaban abandonado mi cuerpo. Los médicos, tu padre, tu abuela y yo, estábamos preocupados y me decían que siguiera aguantando los dolores del parto, que ya muy pronto ibas a nacer. Y en ese momento yo me aferré a la idea de lo maravilloso que sería tener tu pequeño cuerpecito junto a mí para poder amamantarte y contemplarte por primera vez. Eso me dio fuerzas y seguí luchando para que tú nacieras, y gracias a Dios y gracias a ti, yo pude parirte.

Es verdad, te parí con mucho dolor, con muchas lágrimas y con una inmensa preocupación a perderte, ¿pero sabes hijo mío?, todo eso valió la pena, porque cuando finalmente te decidiste a nacer me llenaste el corazón de una alegría infinita.
Y después de tu nacimiento pasé otros momentos de gran desesperación por no escuchar tu primer llanto, y cuando por fin los médicos lograron que aspirarás tu
primer bocanada de aire, en ese instante sentí que el alma me volvía al cuerpo. Por fin pude tener tu pequeño cuerpecito entre mis brazos, y te estreché junto a mí con una gran felicidad que hasta me olvide por completo de mi extenuación corporal, porque en ese momento lo único que importaba eras tú.
Valió la pena parirte con sudor y con lágrimas, porque después de todo fui la mujer más feliz de la tierra al saber que habías nacido sano y salvo.

Desde el día en que naciste ya han pasado varios años, es verdad, más de veinte largos años, pero nunca olvidaré que en tu infancia me hiciste muy feliz. Disfruté de todos los lindos momentos que me diste, momentos de alegría que solo un hijo puede darle a una mamá. Yo te tuve muy joven, es verdad, y no tenía experiencia para cuidarte, pero tu abuelita me enseñó con paciencia a cuidar muy bien de ti, y entre risas y llantos, fueron transcurriendo los años, y en el transcurso de ese tiempo poco a poco te fui perdiendo. No digo que te perdí por razones negativas, pero hoy que ya no te tengo en mi vida como cuando eras un niño he sentido en carne propia como el tiempo y las circunstancias van alejando a los hijos de nuestras vidas.
Antes, cuando tenias menos de diez años siempre querías ir a todos lados tomado de mi mano, y cuando llegabas a casa de el colegio o de cualquier otra parte lo primero que hacías era darme un beso en la mejilla. Siempre fuiste un niño muy amoroso, y siempre tuve tus mimos y expresiones de amor, y quizás por eso, hoy que ya te has casado siento en el alma lo que tú hiciste ayer.

Muy rápido te has hecho todo un hombre, un hombre que ahora comienza a formar su propia vida y ahora tengo que comprender que tu prioridad es la mujer a la que ha convertido en tu esposa. No estaba acostumbrada a compartir tu cariño con otra mujer, tú eres mi primer hijo y no estaba preparada psicológicamente para ver como ahora llegas a casa buscando la sonrisa de tu mujer, y es normal que ella sea tu prioridad, pero para una madre es difícil de aceptar ese cambio de vida en nuestros hijos. Y ayer me di cuenta de eso, y hoy que escribo y medito estas líneas tengo que aceptar la realidad porque ya no eres un niño. No, ya no eres el niño aquel que peleaba con su hermana porque solo tú querías ir por la calle tomado de mi mano, y ayer cuando llegaste a casa y besaste a tu esposa antes de besarme a mí, sentí un dolor en el alma, un nudo se me hizo en el pecho y disimuladamente sin que tú me vieras bajé la vista inundada de lágrimas, porque el beso que solías darme se lo diste a ella, a ella que ahora es la principal mujer en tu vida. No tengo celos querido hijo, es solo el dolor de una madre que al meditar en las cosas de la vida se ha dado cuenta que has crecido y que ahora ya estás hacienda tu propia vida, y los hijos cuando crecen tienen que volar del nido, y tú, tú ya estás volando solo, y tu madre jamás se interpondrá en tu vuelo.

Ayer, primero fuiste y besaste a tu esposa y después me buscaste y me besaste a mí. Ya mi niño que me besaba presto al llegar a su casa ahora ha cambiado y es todo un hombre. Esa realidad para una madre es dolorosa, pero eso hijo mío es la ley de la vida.
Esta carta jamás la leerás, y nunca sabrás que ayer me causaste un dolor, tú no hiciste nada malo para causarlo, solo son cosas del destino y que toda madre en un momento tiene que sentir. Estas letras solo son mías, las he escrito para desahogar mi nostalgia, y nunca sabrás que involuntariamente me hiciste llorar, porque si te lo digo hijo mío, sé que te haré sufrir, y una madre ¡jamás! premeditadamente hará sufrir a sus hijos. Me guardaré mi tristeza hijo mío, y el mal recuerdo de ayer trataré de echarlo al olvido y solo trataré de recordar los momentos bellos, esos momentos lindos cómo cuando por primera vez pude estrecharte entre mis brazos, porque cuando tú naciste me hiciste muy feliz, y ahora que eres todo un hombre echo de menos los días del ayer, esos días, cómo cuando eras solo un niño que le gustaba ir sonriente tomado de mi mano en todo momento.

Palabras del alma

Martha Humphrey
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10 Septiembre 2012

Carta de amor para mi hija


Carta de amor para mi hija

Para ti, hija mía, desde lo más profundo de mi corazón.

Hija mía, anoche cuando dormías plácidamente sentí la necesidad de observarte en tu sueño, te miré tan tierna reposando en tu lecho que me fue inevitable no observarte; y allí, en la intimidad de tu alcoba tu madre contempló con admiración tu fresco y delicado rostro, y de pronto llegó a mi mente el bello recuerdo de cuando por primera vez te arrullé con alegría entre mis brazos...

Aún recuerdo esa inmensa alegría que en mi pecho no cabía cuando por primera vez, vi, tu pequeño cuerpecito envuelto en una sabanita color rosado. Así, y por primera vez, tu madre te estrechó entre sus brazos con un amor tan grande como el cielo. Te recuerdo tan pequeñita, y te miré tan frágil, viéndote así me despertaste una gran ternura. Luego, tomé tus exquisitas manos entre las mías, eran tan pequeñas que se asemejaban a las manos de una muñeca. Luego estreché tu diminuto cuerpecito junto al mío con gran delicadeza una y otra vez, realmente me parecías tan delicada, y siendo tan pequeñita el palpitar de tu corazón se escuchaba tan fuerte sobre mi pecho, ese palpitar que me hizo estremecer de emoción porque me había convertido en tu madre, y tú, en mi hija.
Al contemplar a mi pequeña muñeca no pude contenerme, la emoción embargó mi pecho y lloré de alegría. Recuerdo que solía admirar hasta tu más ruidoso llanto, para mí fuiste como un encanto, ese encanto que solo se siente al dar a luz a un hijo.

Entre felicidad, llantos y travesuras, transcurrieron los años, tuve la dicha de escuchar tus primeras palabras, y vi con orgullo tus primeros pasos. También recuerdo que escuché con infinita alegría tu sonrisa, esa sonrisa bella y cristalina que para mis oídos era como una bella melodía. Y recuerdo también cuando por primera vez te llevé al colegio, en tu pequeño rostro vi reflejado el temor, pero al mirarte directamente a los ojos pudiste comprender que no había nada que temer, y allí te quedaste quietecita con tu maestra que te sonrió dulcemente invitándote a pasar al salón de clases.

Entre juegos de niña te vi crecer con mucho encanto. Y sonriente sobando tus cabellos seguí contemplando tu sueño mientras dormías plácidamente, y luego me pregunté...
¿Por qué el tiempo tuvo que transcurrir con tanta prisa?
Disfruté mucho tus años de niña y todos los años que han pasado desde que llegaste a mi vida, mi linda princesita; y anoche cuando dormías me di cuenta que muy pronto serás toda una mujer y la tristeza invadió mi alma porque muy pronto te irás de mi lado para formar tu propia vida a realizarte como mujer. Me es muy difícil de aceptar que desde que llegaste a éste mundo ya han pasado más de XV años, pero no importa, tú siempre serás mi niña, mi dulce y tierna niña, esa pequeña niña que un día llegó para invadir de felicidad mi corazón. Esa pequeña nenita que un día estreché con gran ternura entre mis brazos.

Yo siempre he tratado de ser una buena madre para ti, y espero que cuando te cases y formes tu propia familia también trates de ser una buena madre para tus hijos. Y recuerda siempre que tu padre y yo te hemos inculcado las buenas costumbres para que un día hagas lo mismo con tus vástagos.
Hija mía, discúlpame si al contarte todo esto mis ojos se nublan de una salada llovizna, no deseo entristecerte, solo quería que supieras que anoche al observarte dormir recordé de nuevo tu niñez, recordé con gran ternura a mi pequeña niña, esa nena linda, la cual un día estreché con admiración y ternura entre mis brazos, cuando apenas eras una recién nacida.

¡Te quiero con toda mi alma, hija mía!
Mi linda princesita.

Palabras del alma

agosto/24/2005

Martha Humphrey
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17 Noviembre 2009

Chiquilla mía

 

Chiquilla mía

Chiquilla mía,
tú que comienzas a explorar la vida
Y a ver el mundo desde
el ángulo de tu adolescencia
Tú que muy pronto partirás del nido
para poder llegar a la cúspide
de tu propio destino
Hoy te escribo estas lineas
sin dejar transcurrir un día más.
 
Es tan difícil mirarte a los ojos
y aceptar que muy pronto serás toda una mujer
Quisiera haber podido detener el tiempo
y dejarlo sellado para siempre en tu niñez
Algún día llegarás a ser madre
Y tu corazón sentirá ésta nostalgia
que hoy está sintiendo mi alma.
 
Al permitirte volar libremente
no indica que te esté perdiendo
Solo el tiempo se roba tu encanto de niña
Y en retorno te premia
con el primor de ser una linda jovencita.
 
A tus dieciséis primaveras te escribo
Te escribo estas lineas con amor infinito
Para cuando seas toda una mujer las leas
Y recuerdes lo que hoy a sus 36 años de vida
te ha escrito tu madre querida.
  
  Al firmamento le robaré una estrella
Del cielo infinito atraparé su luz
Y si algún día tu vida  oscurece
mi estrella de amor te alumbrará
con su maravillosa luz.
 

Tulipanes y lirios
sembraré para ti chiquilla
Y un juramento de amor incondicional
grabaré en el libro de tu existencia hija;
para que en el otoño gris de mis días finales
yo saboree los laureles de tu gran victoria
Y así decir que el sacrificio que hoy he hecho
por tu gran ausencia,
no ha sido en vano porque te haz transformado
en mujer de bien.
  
Al buen creador enmendaré tus pasos
para que él te guíe por un buen sendero
Y si algún día te encuentras perdida y sola
regresa a casa
que yo siempre te protegeré mi niña.

Te quiero ¡¡¡ mucho !!! Iris Moncerrath
Mi linda princesita.

Marzo/8/2005

Palabras del alma

Martha Humphrey
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28 Mayo 2009

Carta de amor para mi hija


Carta de amor para mi hija

Para ti, hija mía, desde lo más profundo de mi corazón

Hija mía, anoche cuando dormías plácidamente sentí la necesidad de observarte en tu sueño, te miré tan tierna reposando en tu lecho que me fue inevitable no observarte; y allí, en la intimidad de tu alcoba tu madre contempló con admiración tu fresco y delicado rostro, y de pronto llegó a mi mente el bello recuerdo de cuando por primera vez te arrullé con alegría entre mis brazos...

Aún recuerdo esa inmensa alegría que en mi pecho no cabía cuando por primera vez, vi, tu pequeño cuerpecito envuelto en una sabanita color rosado. Así, y por primera vez, tu madre te estrechó entre sus brazos con un amor tan grande como el cielo. Te recuerdo tan pequeñita, y te miré tan frágil, viéndote así me despertaste una gran ternura. Luego, tomé tus exquisitas manos entre las mías, eran tan pequeñas que se asemejaban a las manos de una muñeca. Luego estreché tu diminuto cuerpecito junto al mío con gran delicadeza una y otra vez, realmente me parecías tan delicada, y siendo tan pequeñita el palpitar de tu corazón se escuchaba tan fuerte sobre mi pecho, ese palpitar que me hizo estremecer de emoción porque me había convertido en tu madre, y tú, en mi hija.
Al contemplar a mi pequeña muñeca no pude contenerme, la emoción embargó mi pecho y lloré de alegría. Recuerdo que solía admirar hasta tu más ruidoso llanto, para mí fuiste como un encanto, ese encanto que solo se siente al dar a luz a un hijo.

Entre felicidad, llantos y travesuras, transcurrieron los años, tuve la dicha de escuchar tus primeras palabras, y vi con orgullo tus primeros pasos. También recuerdo que escuché con infinita alegría tu sonrisa, esa sonrisa bella y cristalina que para mis oídos era como una bella melodía. Y recuerdo también cuando por primera vez te llevé al colegio, en tu pequeño rostro vi reflejado el temor, pero al mirarte directamente a los ojos pudiste comprender que no había nada que temer, y allí te quedaste quietecita con tu maestra que te sonrió dulcemente invitándote a pasar al salón de clases.

Entre juegos de niña te vi crecer con mucho encanto. Y sonriente sobando tus cabellos seguí contemplando tu sueño mientras dormías plácidamente, y luego me pregunté...
¿Por qué el tiempo tuvo que transcurrir con tanta prisa?
Disfruté mucho tus años de niña y todos los años que han pasado desde que llegaste a mi vida, mi linda princesita; y anoche cuando dormías me di cuenta que muy pronto serás toda una mujer y la tristeza invadió mi alma porque muy pronto te irás de mi lado para formar tu propia vida a realizarte como mujer. Me es muy difícil de aceptar que desde que llegaste a éste mundo ya han pasado más de XV años, pero no importa, tú siempre serás mi niña, mi dulce y tierna niña, esa pequeña niña que un día llegó para invadir de felicidad mi corazón. Esa pequeña nenita que un día estreché con gran ternura entre mis brazos.

Yo siempre he tratado de ser una buena madre para ti, y espero que cuando te cases y formes tu propia familia también trates de ser una buena madre para tus hijos. Y recuerda siempre que tu padre y yo te hemos inculcado las buenas costumbres para que un día hagas lo mismo con tus vástagos.
Hija mía, discúlpame si al contarte todo esto mis ojos se nublan de una salada llovizna, no deseo entristecerte, solo quería que supieras que anoche al observarte dormir recordé de nuevo tu niñez, recordé con gran ternura a mi pequeña niña, esa nena linda, la cual un día estreché con admiración y ternura entre mis brazos, cuando apenas eras una recién nacida.

¡Te quiero con toda mi alma, hija mía!
Mi linda princesita.

Palabras del alma

agosto/24/2005

Martha Humphrey
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26 Noviembre 2006

Rebeldía

Hija mía...
¿No te has dado cuenta que tu rebeldía me lastima?
¿Acaso no te has dado cuenta que me desgarras el alma cada vez que te riño porqué has faltado a la escuela?
¿Y no te has puesto a pensar
que tus palabras al contestarme son muy hirientes?
Últimamente solo quieres salir a divertirte,
sin darte cuenta que tu futuro a estas alturas
no es muy halagüeño.

Te amo hija mía
y solo quiero que seas una mujer de bien.
Ya no faltes a clases,
te falta muy poco para que termines el grado 12,
termina tus estudios,
ya después habrá tiempo para que goces la vida.
Deja las malas compañías
que las fiestas nocturnas nada bueno dejan.

Hija mía,
tu mal comportamiento me esta lastimando el alma,
¿qué ha pasado contigo?
apenas este verano pasado todo iba muy bien.
Trabajaste arduamente en lo que tu querías hacer
y yo me sentía muy orgullosa de ti
¿Por qué ese cambio tan súbito?...

Tu sueño era ser una gran oficial
y tenias en mente combatir el crimen
¿Dónde ha quedado esa aspiración chiquilla mía?
Con lágrimas en los ojos te digo,
que si no cambias tu forma de ser
seras tú
quien terminara en la oficina de un policía.

Aún no es muy tarde
para que enmiendes tus actos Iris Moncerrath,
deja la rebeldía atrás
que nada bueno te esta dejando.
Tu prioridad debería de ser tu educación,
los novios pueden venir después.

Yo nunca te he reprochado nada,
ni a ti,ni a tus hermanos,
pero este día hija mía
te confesare algo.
Yo he sacrificado mi vida por ustedes,
he sido muy infeliz solo para que tú
y tus hermanos tuvieran un hogar feliz...

Por favor no me hagas esto,
yo por ustedes lo he dado todo
y lo único que me ha mantenido en pie
es la felicidad de ustedes.
Verlos crecer y saber
que tendrán un futuro feliz
es mi sueño mas grande;

No destruyas con tu obstinación
mi felicidad ni la tuya,
todavía estas a tiempo
para que logres todas tus metas,
no permitas que las malas compañías te derroten,
tú siempre has sido líder,
¡¡¡levantate!!!,
deja a un lado tu soberbia
y demuestrame que aún lo eres
De lo contrario,
seras una mujer con un futuro muy gris
Y el día de mañana te arrepentirás
por no haber escuchado a tus padres.

Hija mía,
tu rebeldía me esta ¡¡¡destrozando!!!
Antes eramos buenas amigas,
y el día de hoy
estamos distanciadas por tu sublevación
¿Acaso no te has dado cuenta
que tu mal comportamiento
me esta desgarrando a pausas el alma?

¡¡¡Cambia!!! ¡¡¡Cambia!!!
por favor tu forma de ser
Yo lo único que deseo
es que seas una mujer de bien
Y si te lo propones
tú podrás realizar
todas tus metas
Aún estas a tiempo para que domines
esa rebeldía
que nos hace tan ¡¡¡infeliz!!!

Palabras del alma

Nov/26/2006

Martha Humphrey
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10 Octubre 2006

¡Chiquilla mía!

 

 

Chiquilla mía

Chiquilla mía,
tú que comienzas a explorar la vida
Y a ver el mundo desde
el ángulo de tu adolescencia
Tú que muy pronto partirás del nido
para poder llegar a la cúspide
de tu propio destino
Hoy te escribo estas lineas
sin dejar transcurrir un día más.
 
Es tan difícil mirarte a los ojos
y aceptar que muy pronto serás toda una mujer
Quisiera haber podido detener el tiempo
y dejarlo sellado para siempre en tu niñez
Algún día llegarás a ser madre
Y tu corazón sentirá ésta nostalgia
que hoy está sintiendo mi alma.
 
Al permitirte volar libremente
no indica que te esté perdiendo
Solo el tiempo se roba tu encanto de niña
Y en retorno te premia
con el primor de ser una linda jovencita.
 
A tus dieciséis primaveras te escribo
Te escribo estas lineas con amor infinito
Para cuando seas toda una mujer las leas
Y recuerdes lo que hoy a sus 36 años de vida
te ha escrito tu madre querida.
  
  Al firmamento le robaré una estrella
Del cielo infinito atraparé su luz
Y si algún día tu vida  oscurece
mi estrella de amor te alumbrará
con su maravillosa luz.
 

Tulipanes y lirios
sembraré para ti chiquilla
Y un juramento de amor incondicional
grabaré en el libro de tu existencia hija;
para que en el otoño gris de mis días finales
yo saboree los laureles de tu gran victoria
Y así decir que el sacrificio que hoy he hecho
por tu gran ausencia,
no ha sido en vano porque te haz transformado
en mujer de bien.

  
Al buen creador enmendaré tus pasos
para que él te guíe por un buen sendero
Y si algún día te encuentras perdida y sola
regresa a casa
que yo siempre te protegeré mi niña.

Te quiero ¡¡¡ mucho !!! Iris Moncerrath
Mi linda princesita.

Marzo/8/2005

Palabras del alma

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¿Quién soy? Hola a todos: Bienvenidos a palabras del alma, un lugar donde los sentimientos se han transformado en letras. Mi nombre es Martha Humphrey tengo 44 años de edad, soy mexicana pero actualmente radico en Canadá. Mi blog inició el día 14 de agosto del 2006 Y seguiré en pie escribiendo siempre para ustedes mis lectores mientras Dios y el tiempo me lo permitan. Muchas gracias por seguir visitando este humilde espacio, agradezco de todo corazón sus visitas y comentarios. Reciban un cordial saludo a través de la distancia y un fuerte abrazo fraterno. Sinceramente... Martha Humphrey
*
*
Mi poesía
*
*
Mi poesía es cristalina como el agua.
Mi poesía es profunda como el mar.
Mi poesía es sincera como un niño.
Y ha nacido de mi alma inmortal.
*
Mi poesía es todo lo que tengo
y en mi poesía expreso mi sentir.
Con ella canto y por ratos lloro
y con ella envío mensajes de amor.
*
Es mi poesía mi fiel confidente.
Es mi poesía el orgullo de mi ser.
Es mi poesía sentimiento abierto.
Voz del alma que llevo dentro.
*
*
Palabras del alma
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
La poesía rige las
almas de los poetas
Porque para ellos
todo es hermoso
Y hasta la caricia
más tenue
puede ser fuente
de inspiración
para escribir
un poema de amor.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
El buen poeta no busca
vanagloriarse en la poesía,
él busca la unión
de su alma con las letras
para poder llegar al corazón
de los demás.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Labios de mujer sobre tu cuerpo.
Labios de niña
que acarician al besarte.
Labios que musitan
tu nombre en cada noche;
y al alba, labios de hembra
que te besan
con premura apasionada.
*
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Martha Humphrey
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¡Qué sensación tan hermosa!
el estar aquí contigo...
tú, el hombre que yo esperaba
finalmente te tengo
para verme en tu mirada.
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¿Es tú cumpleaños?
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te deseo un feliz cumpleaños
amigo que visitas éste blog.
Con un beso se roba el alma
y con un beso se dice adiós
Con un beso se pierde el hombre
en los idilios del amor.
*
*
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Un adiós casi siempre nos deja el alma herida
Y cuando eso sucede sentimos ahogarnos
en un desamor agónico;
sin embargo, no hay heridas
que el tiempo no pueda curar
Y hasta el dolor más fuerte
a través del tiempo se hace menos.
*
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Martha Humphrey
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La inspiración es como
un fresco manantial cristalino
que fluye serena del alma
convirtiéndose en poesía.
*
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La amistad es como
un sol brillante
que alumbra siempre
en el corazón
de los buenos amigos.
*
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Del cielo una estrella
Del mar una perla
Y de lo más profundo
de mi corazón un te amo
con todo mi cariño.
*
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Existen amores que se infiltran
en cada célula de nuestro ser
Amores que desgarran el alma,
amores que nos hacen sufrir.
*
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Derechos reservados©
Me pregunto,
será por el día que está lluvioso,
o será el látigo
invisible de tu silencio
lo que lacera hoy mi corazón?
*
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Cuando el alma sufre
se acaban las esperanzas
Se marchita el corazón
dejándolo extenuado
y sin ganas de latir.
*
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Castiga al hostil con palabras
sabias de silencio,
para no aumentar su soberbia.
*
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Derechos reservados©
Los amigos son ángeles
que nos envía Dios
En momentos de estragos.
*
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Derechos reservados©
Todo lo que se hace
con amor y buena voluntad
tiene una gratificación única.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Las mejores cosas de la vida
son aquellas que se regalan con el alma
Se reciben de corazón
Y se agradecen con una sonrisa.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
El sabio aprende de sus errores
y los enmienda,
mientras que el necio
se queda con ellos
y hace de ellos
tribulaciones.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Cuando las aguas
vuelven a su cause
Los ríos se transforman
en un remanso de paz.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Cuando se llega a la resignación
se consigue la paz interior.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Para cosechar
buenos frutos
primero tenemos
que sembrar
semillas de beneficio.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
La respuesta a todo,
la tiene tu corazón.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
En cuestiones del amor nadie entiende al corazón Se enamora con una sonrisa Una palabra, o un suspiro Y para poder olvidar a veces tarda una eternidad.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Una palabra,
un suspiro
Una sonrisa en medio
del horizonte frió.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Cuando el alma vive en agonía
nos pesa la vida,
nos pesan los años
Nos pesa el amor
y sus desengaños.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Lo bueno de las relaciones
que han quedado suspendidas
en el tiempo
Es tener en cuenta
que nos quedan los recuerdos.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Cuando se ama se extraña
Cuando se extraña se busca
Y el que busca
siempre encuentra.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
La humildad es portadora
de grandes virtudes.
*
*
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Derechos reservados©
Un corazón sensible
es un corazón bueno.
*
*
Martha Humphrey
Derechos reservados©
Para poder apreciar
la belleza de un arco iris
Primero tenemos que pasar
por la desolación de una tempestad.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Las apariencias
a veces engañan hasta
al más perspicaz.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Nadie conoce
la verdad de una persona,
hasta que el tiempo la revela.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Las palabras
hirientes no matan,
solo te hacen más fuerte.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Que vacíos
se han quedado mis brazos
desde el día de tu partida
Y que triste ha quedado mi vida
desde que dijimos adiós.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
De todas las decepciones
y de todos los desdenes
cuando un "amigo" te falla
Se te marchita
totalmente el alma.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Benditas letras,
compañeras de mi soledad
En ellas me desahogo
cuando nadie se entera
de mi tristeza.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Nunca juzgues
las razones erróneas de otros
Sin saber los motivos
de su equivocación.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Quiere a quien
menos te quiera
porque con tus hechos
te ganarás su amor.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
No tengo necesidad
de demostrarte que te quiero
porque el tiempo se encargará
de revelarte mi cariño.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
No descuides
la amistad de una persona
porque el polvo del olvido
lo empaña todo a su paso.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Lo desconocido
siempre será un misterio
¿Un misterio a conocer?
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
No esperes una sonrisa
de mis labios
Cuando sabes muy bien
que me has herido.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Una frase de amor
no puede cambiar el mundo,
pero si puede tocar
el corazón de una persona.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Hasta en mis días más grises
aquí estoy para sonreirte
Ven, toma mi mano
y sonríe conmigo.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Mojame en tus aguas
empapame de ti
Haz realidad mi sueño
de vivir juntos mi amor.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Te acariciarán
mis manos
una y otra vez
Y al contacto de tu piel
¡yo me sentiré mujer!
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Tú me preguntas
¿Cuánto me amas?
Y yo te respondo
Que te amo todo
lo que abarca mi corazón
Porque solamente
tú estás en el.
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Vuela mariposa
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¡Vuela mariposa, vuela!
no te quedes estancada;
pídele fuerzas al cielo,
aunque tengas tus alas dañadas.
Tú que siempre has sabido volar
en los más hermosos jardines
No te quedes en el suelo
hundida en la desesperanza.
Toda tristeza pasa,
y la tuya pasará
Dios te dará las fuerzas
para volver a empezar.
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Palabras del alma
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agosto/06/2010
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11:32 AM
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Martha Humphrey
Derechos reservados©
Martha Humphrey

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