Dolor de madre

¡Qué dolor más profundo sintió una madre!
al ver el calvario que sufría su hijo
Lágrimas de sangre derramó
cuando la aflicción su pecho laceró.
¡Qué gran tormento vivió!
al ver que su hijo era lastimado
Ella sollozó sin ningún consuelo
desgarrando su cansado pecho.
Su único hijo fue víctima
de almas pecadoras
Y sacrificó su vida
cual cordero manso.
La madre ¡exclamó! muy desesperada
pidiéndole a Dios que redimiera a su hijo,
en esos momentos sentía su alma
morir de tristeza
cada vez que un golpe recibía su vástago.
La pobre madre gritó angustiada
¡Hijo de mi alma tú nada has hecho!
Y el látigo de un hombre lacera tu piel
Eres inocente, benévolo y justo
Y ahora te torturan
sin miramiento alguno.
La madre ¡lloró! al ver a su hijo
Al verlo humillado delante de todos
Con sus manos suaves limpiaba su rostro
Y a Dios le pedía mitigar su pena.
En su agonía el hijo alzó
su compungido rostro
Y consoló a su madre con gran ternura
Madre no llore por mi adversa suerte
este es mi destino y lo he aceptado;
Estos hombres que hoy me torturan
mañana mismo llorarán mi muerte
Muero por ellos y por toda su prole
Y mi sangre un día
purificará sus pecados.
La madre lloró muy desesperada
no se resignaba a perder a su hijo amado
Sus lágrimas fluían cual pequeños caudales
Y su corazón sangró por el gran dolor.
Palabras del alma
Martha Humphrey
Derechos reservados©

KARITO MONTENEGRO dijo
EL MENSAJE Q DEJA ESTE POEMA ES HERMOSO Y BAKNO
9 Mayo 2012 | 11:10 PM