Sigo aqui
***El cofre de mis recuerdos***
He girado en estas calles de lunas
fosforescentes,con el paso incesante del olvido seco,
con el hábito maldito de mirarte por donde nunca has
ido,dejando las huellas inconclusas de los zapatos
rotos con que divaga mi sexo en estas juergas inolvidables.

Pienso.Tú no estás.
Quizás nunca has existido,quizás he tallado tus
palabras en el agua.

¿Dónde,dónde estás que ausencia es el nombre con
que más te recuerdo...?

Pero sigo,sin embargo,siendo una serpiente
invisible que ronda en la curvatura perfecta de tus
senos mientras duermes,flotando por entre la
arquitectura de tus caderas,divagando por entre tus
piernas,y envolviendo el último suspiro de tu boca
que me nombra.

Nada hay entre tú y yo sino sólo kilómetros de ira,
la rabia incontenible de un beso privado,
de los labios que arden y se queman en la penumbra de la
noche...

Todo te lo llevas,todo me lo robas;te quedas
con todo lo que nunca ha sido tuyo...Hay de tí,mala,
que me tienes a medio camino entre la ciudad y la
muerte.

Tú que todo lo envuelves con el suculento
manto de tu ternura cibernética,y te cuelas por entre
mis células disipadas.Sólo tú que llegas con todo el
mundo a cuestas, y posas tus alas digitales de ángel
como una hecatombe atómica sobre mi pecho...

Pienso.¿Dónde estás?
Te buscaré en el silencio de cinco millones de
almas,sin saber cuál es el sonido perfecto de tus
palabras cuando callas,donde he volteado la desnudéz
y la ebriedad,cuando mi regreso a casa sea mas eterno
que de costumbre y no tenga la puerta de tus párpados
reinventados para entrar;te buscaré si el sonido de
tu cintura se cuadra con el de mis caderas; donde la
palma de tu mano atrape un beso que pierda hacia tu
sonrisa...

Demasiado pronto te buscaré,demasiado
cansado tal vez,esperando el cojín celestial de tu
pecho para la lluvia de mis ojos.Buscarte sin buscar,
sin hallar el olvido ni dejar que la paciencia cuaje el
tiempo.

Pero dejaré mis manos en el filo erótico de tu
cuello,donde comienzas y te expandes,en el reducto
más incesante de tu piel encendida;ahí,por una
milésima de segundo clavaré mi aliento lleno de alma
que hará sucumbir el nacimiento de tu cuerpo sepultado
en lo monocorde.

Te buscaré, juro que te buscaré sin hallarte jamás,
y tenerte nunca...,pero siempre te buscaré.
Autor Carlos Carvajal

