Hola,Juan:
He leído atentamente el mensaje que escribiste en el libro de visitas;
Y si,he leído hasta la ultima letra.¿Sabes? Me han escrito varios mensajes en el libro de visitas,como también a mi cuenta de correo.Y te confieso que son muy pocos los mensajes que me han llegado al alma.Tus letras me han conmovido,muchas gracias por escribirme.
No suelo contestar cada mensaje que me escriben,por falta de tiempo,pero esta vez hago una excepción,para compensar de alguna manera el tiempo que dedicaste al escribirme,ya que escribiste un mensaje muy intenso y sentido.
Gracias por entrar a mi blog,y leerme.No sé que cosas haz leído,pero no importa,lo importante aquí,es que me ofreces tu amistad Y sinceramente te digo que la acepto de todo corazón.No suelo conectarme mucho a un msn,creo que para cultivar una amistad a través de la distancia se puede alimentar a través de los e-mail's,y en mi caso,que tengo esta pagina,podríamos leernos aquí mismo,siempre y cuando el tiempo libre nos lo permita.
Este blog tiene la opción para poder dejar comentarios al pie del mensaje principal.Así que,no tengo ninguna objeción para no leerte.
Agradezco de todo corazón tus letras,letras que guardare en el cofre de mis recuerdos,allí donde guardo todas las cosas valiosas que me regalan mis amigos.
Gracias por todo y hasta luego.Recibe un cordial saludo a través de la distancia.
Sinceramente...
Martha Humphrey




Juan dijo
Paseando por tus cosas he visto tus fotografías, los ojos mirando a los ojos de quien los mira, una amplia sonrisa en unos labios cuyo brillo salpica, donde el labio inferior parece que da y el superior parece que suplica, arquitectura de divertidas formas, poco recta, como Gaudí ,vigilo dentro de mi este eterno presente y sueño, desnudo mi corazón se estremece, pero también se aviva, quisiera hacer presente lo que no sé expresar, traducirte en palabras el intraducible esfuerzo de quien se levanta y tiene que enfrentarse a sus realidades, el último golpe que me dio la vida me alcanzó el orgullo, pero no mi asco, vengo de un corazón que se fue con otro y los días se me amontonan con las noches, no me basta vivir, me siento extendido y servicial como una mesa, como con una nueva infancia, sobretodo naturalizado y con una vaga prudencia, hay cosas que no las puedo decir pero las vivo, arremolinándolo todo interiormente de cara a la vida, la esperanza, quieta, a todo eso quisiera yo ponerle nombre y me callo como una carta que se extravía, sin embargo, no me duelen los años porque andando hago camino, nadie regresa del dolor y permanece siendo el mismo, cuando siento que lo mas puro es frágil, cierro los ojos en voz baja y mi pesadilla es el optimismo, no sé si es el momento de decírtelo, he llegado a mi casa y he cerrado la puerta con ese mismo gesto con que se tira un día o se arrancan las hojas atrasadas de un calendario, he encendido la luz para comprobar que todas las cosas están exactamente igual que hace años, he llegado a casa y ahora sé para qué sirve estar sentado igual que un náufrago entre mis cosas cotidianas, qué silencio, parece de luto, mientras comprendo que estoy solo, me basta cambiar de sitio la alegría, una brisa y el pensamiento que lo que no tengo me da y lo que quiera el azar, sólo la ignorancia y la inocencia son felices, y yo, de ignorante, poco, y de inocente, nada, algo relampaguea en mi corazón, de aquí y muy pronto de la noche me viene ese derecho al sueño, tras la noche y dormir renace el día, tengo una vida vivida y otra pensada, cada cosa es lo que es en la realidad de las cosas en mi diario vivir, me es difícil explicarte cómo me alegra y cuánto me basta, no me basta existir para sentirme completo, mi corazón no tiene que tener, sólo sentir, acepto mi carácter, he nacido como los demás sujeto e errores y defectos, el tener que comprender sólo con la inteligencia y no con el corazón, sin amor, sin pasión que me haga mover los ojos demasiado, en ese momento en que sosegadamente no se cree en nada, vente a sentarte conmigo y nos hablaremos en voz baja....
30 Abril 2008 | 08:10 PM