Confesiones de un corazón enamorado
17 Junio 2009
TODO EMPEZO CON ESTAS LETRAS
26 de Abril de 2008, 12:44:59
Hola Martha, buenos dias o buenas noches depende de cuando lo leas, tu decides...
Mi nombre es Juan, de Piera, Barcelona.
Te he leído y releído y tus palabras como un latigazo me han recorrido de un lado al otro el corazón, como explicarte lo que siento leyéndote, pero los que sabemos observarnos a nosotros mismos y tenemos memoria de nuestras acciones, los que hemos sabido construir un barómetro sentimental pudiendo ver en el observatorio del pensamiento días felices, minutos deliciosos, noches en las que despertando el mundo exterior se nos presenta con su relieve poderoso, su nitidez de contornos, el mundo abriendo sus vastas prespectivas, estoy favorecido con esa beatitud desgraciadamente rara y pasajera, pero lo que hay más singular en ese estado excepcional de los sentidos que no ha sido creado por ninguna causa visible y fácil de definir, ¿pero en virtud de qué ley se manifiesta?, a veces, después de culpables orgías de la imaginación, después del abuso sofisticado de la razón, una llamada al orden para despertar en mi el recuerdo de las realidades, en ese estado en que las fuerzas se equilibran en la imaginación, en el que la sensibilidad ya no está atormentada por unos nervios enfermos consejeros habituales en mi desesperación, es como no pertenecer al aire ni a la tierra todavía, qué hacer para que se relacionen mis silencios, mi tiempo es cuándo, mi memoria un calvario, pero me queda sobre todo, esa capacidad de ternura, esa intimidad perfecta con el silencio, me queda esa voz íntima pidiendo perdón a todo, me queda ese antiguo respeto por la noche, ese hablar bajo, esa mano que tienta antes de tener, ese miedo de herir tocando, la mano llena de mansedumbre para todo lo que existe, me queda esa inmovilidad, esa economía de gestos, ese tartamudeo infantil de querer balbucear lo inexpresable, esa súbita alegría de volver a oír unos pasos en mi memoria, me quedan esas ganas de llorar en cólera ciega frente a la injusticia y el mal entendido, esa tonta capacidad de reírme de todo, me queda ese deseo de sentirme igual a todos, de reflejarme en miradas con memoria, la atmósfera reúne términos ya hay paisaje, soy esa nube que da sombra a mis huellas, tengo ya lo que no tuve, mucho azul y poca nube, el sentir sensaciones anónimas y con mis manos llenas de curiosidad, como un corcho a la botella, así de apretados están mis recuerdos en mi memoria, sentado en la puerta de mi mente cae silenciosa la tarde gris de mi entendimiento, mi corazón se deshace en una mueca profunda, exasperante, de pronto se hace un silencio dentro del silencio porque estoy infectado de soledad, para mi soledad tengo y te mando este antídoto que me gustaría compartir, no tiene contraindicaciones y puede que tenga agradables efectos secundarios…
Antídoto: se mezclan a partes iguales, amistad y confianza, preparativos, te tienes que mostrar relajada, confiada y resuelta, la confianza alimenta la conversación más que el talento, no tienes que sopesar pensamientos, ni que medir las palabras, sino expresarlas, también es cómoda la confianza en lo que importa no es lo que se dice, sino en lo que no es necesario decir, la amistad es ponerle un poco de mermelada en el pan de cada día, un amigo es el que nunca te dice ya te lo habla dicho, aun que lo hubiera dicho, es el que llamas a las cuatro de la mañana y no hay mañana, es el que se queda cuando los demás se han ido… Me gustaría compartir contigo mi amistad, sé que si se comparte se duplica, también se que no te puedo explicar en que momento exacto surge la amistad, primero de todo ha de existir ese estado indefinible que supone sentirse a gusto en compañía de la persona con quien coincides en pensamientos, poco a poco se descubre que se siente especialmente a gusto y se advierten infinidad de cosas que decir, si la amistad es como el pan caliente, la confianza es como el caviar, claro está que en la vida es mejor combinar ambas cosas, pero la amistad es mas fácil de digerir, la verdad es que la amistad me parece tan sagrada como el matrimonio, la soledad creo que puede cuidarse de si misma, pero para sacar el máximo rendimiento a la alegría es necesario tener a alguien con quien compartirla, es quebrar el hechizo de la soledad, es iluminar las sombras creadas por la ausencia, hace de las limitaciones privilegios maravillosos que permiten andar serena y feliz, me permito sentarme a tu lado en un tramo de la paciencia, como los enfermos crónicos a esperar, mientras, pregunto a la desnuda noche, si por el mero hecho de existir, tengo que contradecirme para llegar al cúmulo de mi conciencia, el reducto mas intimo que tengo y atravesar mi vida y el instinto, para lo que tengo yo ahora, el aire de la vida y el calor de la música, tengo la respiración con el puño cerrado y esta hoja en blanco y aun hay muchas cosas que carecen de nombre, si algún día sintieras como yo siento desgranando a solas pensamientos, todos tenemos familiares, amigos y compañeros, pero cuando se apagan ciertas luces, yo te pienso y sé, que duermes con tu anhelo disperso sobre la almohada, fuera un puñado de estrellas, a tu lado, los recuerdos y un silencio sin fin, denudas tu piel y ya todo es calma, en esa hora en que el ánimo esta ausente, ves imágenes que guardas en el seno de tu corazón que como un desordenado proyector de diapositivas te proyecta imágenes respirando el paso del tiempo, hasta que una voz, generalmente la propia, añade un sumario de justificaciones a la memoria, es la hora de justificar la insuficiencia de cada intento, de lo inútil de esta desocupación, hasta que ni siquiera la ironía es un recurso valido y solo queda el silencio para el descanso, ¡pero esta noche que le dirás a tu corazón?, yo, cuando estoy del todo sosegado, noto que mi yo me viene ancho, un indefinible reposo, un clima de paz, de sí, de para siempre, de lo que queda a un lado cuando dos se sonríen, ya las palabras son inservibles porque nacen de una incertidumbre que se oxida, mi soledad necesita sonreír a la sonrisa, porque crecer es el argumento que explica el agua de una fuente desembocando en el mar y sentir que de repente, lo inocente no habita en mi piel cuando me desnudo, he de decirte que debajo de mi sábana, nada, mientras tanto, el alma en vela, después de hacerle mil kilómetros a la noche, yo, sin dormir, y tú, seguramente despierta en algún sueño, todo parado y acogedoramente sin sonido, con luz disminuida, sepas que me gusta despertarme con la luz del Sol de un color amarillo enrojecido, instalándose, posándose en ese suelo que piso y tu no conoces, mientras destrenzo el olvido para dar otra forma a mi pensamiento que se me cuela por el alma con los pasos fríos de la memoria, yo, como los niños, que no juzgan, solo comprenden, si has leído hasta aquí ya me considero de la familia, gracias, ya ves, el optimismo me puede, deseo que estas líneas hagan su función, conocerte, creo que te conoceré por constancia...
No me aterran ni el relámpago ni las tinieblas, ni el cielo cuando es un libro que se cierra, con un mínimo de gestos me entusiasmo, deseos nunca excitados aguardando una mano luchando ante la inútil seducción oral, mi presente es un ético caos donde sólo la fragancia de unas caricias siguen temblando en mis recuerdos buscando el tacto acaramelado de unos dedos catarata de caricias, el suspiro que me sale para ser tocado por la ternura que nada pide y todo lo da, que difícil es vivir sin una mirada, ¡que difícil es!.... Juan, Abril 2008
hola

fdez_barrio dijo
LAS COSAS SE PUEDEN DECIR DE MUCHAS FORMAS PERO TU SIEMPRE LO HACES DE LA MÁS DULCE Y ENTRAÑABLE.
SALUDOS ALMA DE POETA, SIGUE ASÍ PORQ VALES!
17 Junio 2009 | 11:40 PM