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30 Agosto 2009
servido por Martha 1 comentario compártelo
Gracias por tus letras a mi santa madre Martha, allí donde este, sonriéndote también te las da ella, tus palabras son un bálsamo a mi dolor, ese dolor que solo sentimos los que como tu y yo hemos perdió a nuestra madre, allá en el cielo estarán, quizás ya se conozcan y sentadas en la misma nube sonriendo estén hablando de nosotros, de lo felices que nos ven y estamos, las dos andarán poniendo nombre a nuestras cosas como tu y yo hacemos escribiéndonos letras, sabes?, nuestras madres no están muertas, viven y vivirán eternamente en nuestros corazones, allí donde viven nuestras esperanzas e ilusiones, ellas nos dieron la vida y nos colmaron de atenciones, siempre tuvieron sonrisas para nosotros, siendo su vida muy dura llenaron las nuestras de alegrías, nos dieron todo lo que necesario para ser felices, sus besos y abrazos nos han dado el coraje para afrontar la vida allanando caminos y senderos, en nuestras caídas sanaron nuestras heridas, gracias por el consuelo de tus letras y a mi madre gracias, por parirme y amamantarme con las guindas de tus pechos…
31 Agosto 2009 | 08:30 PM
Juan dijo
Gracias por tus letras a mi santa madre Martha,
allí donde este, sonriéndote también te las da ella,
tus palabras son un bálsamo a mi dolor,
ese dolor que solo sentimos los que como tu y yo
hemos perdió a nuestra madre,
allá en el cielo estarán, quizás ya se conozcan
y sentadas en la misma nube sonriendo
estén hablando de nosotros,
de lo felices que nos ven y estamos,
las dos andarán poniendo nombre a nuestras cosas
como tu y yo hacemos escribiéndonos letras,
sabes?, nuestras madres no están muertas,
viven y vivirán eternamente en nuestros corazones,
allí donde viven nuestras esperanzas e ilusiones,
ellas nos dieron la vida y nos colmaron de atenciones,
siempre tuvieron sonrisas para nosotros,
siendo su vida muy dura llenaron las nuestras de alegrías,
nos dieron todo lo que necesario para ser felices,
sus besos y abrazos nos han dado el coraje
para afrontar la vida allanando caminos y senderos,
en nuestras caídas sanaron nuestras heridas,
gracias por el consuelo de tus letras
y a mi madre gracias, por parirme
y amamantarme con las guindas de tus pechos…
31 Agosto 2009 | 08:30 PM