¡Ay Frida!


¡Ay Frida!
¡Ay Frida!
vengo una vez más
a desahogar mis cuitas contigo;
¡contigo mujer!
porque tú supiste
de penas y amarguras
De miedos y traiciones
mas nunca la desgracia
logro vencerte del todo.
Fuiste raíz de gloria
en vena de hombres
que admiraron tu denuedo,
y a ti acudían
para asirse de tu esencia
y seguir su camino
sin miedo a tropezar;
yo,al igual que ellos,
en tiempos de tristezas te recuerdo
y clamo tu nombre al viento
recordando tus calvarios.
¡Ay Frida!
cómo duelen las ausencias
que no concluyen
en la obstinada memoria.
¡Si tan solo yo pudiera
ser tan fuerte como tú!
Cortariame las venas
para sangrar mis angustias.
Gime el dolor eterno
en todas sus facultades
y la esperanza benigna,Frida,
a veces se mira lejos.
Palabras del alma
agosto/13/2010
4:42PM
Martha Humphrey
Derechos reservados©

conversador dijo
Ciertas son Frida, que nos contemplas desde la inmensidad de la nada, las palabras que con su habilidad habitual te dedica Martha; pero humildemente quisiera añadir un toque de ventura a tu recuerdo.
Hoy Frida, sin que tu nunca ni imaginar pudieras, multitud de gentes se miran en tu doloroso espejo, veneran tu recuerdo, admiran con amor tu obra... y lo que es más curioso y quiza gratificante, hay seres de distintas latitudes que bajo tu influjo se conocen, que juntan sus almas peregrinas alentadas por el ejemplo de tu coraje.
Existiras mientras el mundo exista, y no solo en las agendas de los marchantes de arte, existirás en la memoria de las gentes sencillas, que aman esa fuerza de vida que tu las enseñaste...
14 Agosto 2010 | 12:38 AM